Entrena tu atención y mejora tu rendimiento escolar

¿Te ha pasado que estás en clase y lo único que quisieras es prestar atención al profesor, pero simplemente no “puedes”? No te preocupes, prestar atención no es nada fácil porque requiere de un gran esfuerzo físico y mental, sin embargo, nosotros te diremos cómo puedes incrementar esa capacidad para mejorar tu rendimiento en la escuela y posteriormente en el mundo laboral. 

  1. Elige el estímulo correcto

No hagas varias cosas a la vez. Si vas a estudiar, elimina las distracciones, enfócate en tus apuntes y olvida al menos por un rato el celular y la computadora. Es un hecho que si haces varias cosas a la vez dispersarás tu atención, lo cual provocará que se te dificulte prestar atención los detalles de cada actividad que realices.

  1. Controla tus pensamientos

No se trata de que pongas tu mente en blanco sino que te enfoques en el presente. Intenta hacerlo por un periodo corto de tiempo, de 15 a 20 minutos para empezar, y con descansos de 5 minutos.

En el caso de la escuela, debes estar muy al pendiente y reorientar tu atención en cuanto ésta se desvíe. Con la práctica esto se convertirá en un hábito y tu mente no divagará cuando no debe.

  1. Lleva una vida lo más saludable posible

Duerme al menos 8 horas diarias, come bien (muchas verduras, un poco de frutas, cereales saludables y muchas proteínas), bebe 2 litros de agua y haz ejercicio, al menos 30 minutos al día. Si te aseguras de seguir estos consejos mejorarás notablemente memoria y tu capacidad de concentración, además beneficia a todo tu cuerpo.

  1. Practica lo siguiente

Si buscas algo más práctico, te sugerimos realizar este ejercicio al menos dos veces al día (la mejor opción sería en la mañana y la noche). Lo único que necesitas es un objeto común de tu entorno, una libreta y un lápiz.

  1. Elige cualquier objeto habitual en tu entorno, mientras más monótono mejor, y esfuérzate durante 1 minuto por mantener tu atención en todas sus características. Intenta enlistar y recordar todas sus características y las ideas que te sugiera. Trata de retener esta información.
  2. Aparta el objeto de tu vista y escribe en tu libreta todas las características e ideas que puedas recordar del objeto en cuestión. Este paso no requiere de un tiempo límite, tómate todo el que necesites.
  3. Toma de nuevo el objeto y analiza las características que no pudiste recordar en primera instancia. ¡Te sorprenderá la cantidad de cosas que no notaste la primera vez

Repite este ejercicio varias veces al día. Puedes usar el mismo objeto varias veces. Te sorprenderá comprobar cómo cada vez encuentras muchos más detalles o sensaciones en los que no habías caído durante las primeras observaciones. Después puedes ir cambiando y elegir cada vez un objeto más complejo, que te dará mucho más juego.

¿No crees que esto pueda ayudarte? Inténtalo y compártenos tu experiencia. Prepárate para ser el mejor de la clase. Kubus te impulsa.

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